24 may. 2010

Mujeres

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva.

Enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio.


Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.

                                                                        (Mario  Benedetti)

23 comentarios:

Manel dijo...

Entrañable la niña, Helena. Me gusta la suavidad y las ondulaciones del cabello.
Un saludo.

Francisco Vila Fuentes dijo...

Fantásticos los colores de ese rostro que irradian dulzura. Precioso rostro para dar imagen al poema.
Un beso mi querida Helena.

carmensabes dijo...

Maravilloso retrato mujer, una musa que podría enamorar a destajo y digna de admiración de cualquiera que se detenga y capture la hermosa sensibilidad que posee.

Me ha encandilado Helena.

Bueno, bueno, Benedetti.

Adolfo Payés dijo...

Es un poema maravilloso.. gracias por compartirlo..


Un abrazo
Saludos fraternos...

J.Carlos dijo...

Sinceridad, misterio, ternura; tantas cosas trasluce tu retrato, como siempre reflejas los sentidos ocultos del retratado.
Un abrazo

elena clásica dijo...

Querida Helena:

Has dotado a esta figura femenina de gran elegancia y belleza, yo creo que el amor se ha apoderado de ella, que mira un mundo lleno de milagros, lo noto en sus ojos, en sus labios llenos de dulzura, en su cutis suave y almíbar, en su pose serena y esperanzada, en su tocado lleno de alegría con esa flor que se deja mecer por el viento, y porque ha sabido acompañarse del mismo color de sus ojos. Su cabello brilla dorado y feliz.

La imagen de la alegría interior, la mirada de cuando a uno le duele esa bonzanza de la que habla Benedetti. Y es que realmente el amor regala expresiones como ésta y miradas tan azules.

Una belleza, querida Helena, como tú sabes crear, he leído los versos de Benedetti en esta pintura.
Delicioso, dulce y sereno como el amor que transforma.

Una maravilla, querida pintora, recibe un gran abrazo.

helena dijo...

Hola Manel
Este es uno de los primeros retratos en acuarela que estoy haciendo. Aún me falta mucho por aprender; lo que más quería era conseguir ese aspecto de ternura y suavidad. Todo se andará. Abrazos.

helena dijo...

Francisco, creo que hubiera podido pintar este rostro después de leer el poema, pues Benedetti encandila, y uno vuelve a aquellos años en que el amor era el centro del universo mismo. Besos.

helena dijo...

Querida carmensabes
Si los ojos hablan de amor, los que los miren quedarán prendados de esa mirada, pues todo lo que somos, aún lo que no se ve, se refleja en ellos.
No podría hacer un retrato si los ojos no me dijeran nada.
Un fuerte, fuerte abrazo amiga. Gracias por tu compañía.

helena dijo...

Hola Adolfo
Sí que es un poema maravilloso, por eso Benedetti es tan grande.
La poesía es un fantástico ejercicio para la mente. Abrazos

helena dijo...

Hola J. Carlos, gracias por esos adjetivos tan bonitos; creo que en el retrato hay que darle tanta importancia al fondo como a la forma. Abrazos

helena dijo...

Querida elena
Recuerdo cuando miraba el mundo con esos ojos y todo era nuevo y brillante; las sensaciones eran tan intensas... como tú dices "un mundo lleno de milagros". Quiero tener siempre esos ojos de infancia, por eso me adentro en esta mirada azul y me pierdo en ella, y recupero lo que a veces creí perdido.
Cuando escribes, ¿no sientes esa intensidad casi dolorosa?
Amiga, un abrazo enorme

Carla Tormenta dijo...

Prendada me he quedado yo con este bonito retrato tan sutil.

Te felicito amiga.

helena dijo...

Querida Carla, muchas gracias. La sutileza es uno de los atributos de una buena acuarela, por eso es tan difícil de conseguir. Un fuerte abrazo

El otro dijo...

Tu retrato es la belleza en el estado sublime, un instante antes de evaporarse...

helena dijo...

El otro, es cierto, es una belleza etérea, casi fugaz, una visión que puede o no puede estar; pero en un momento ha existido y eso es lo que importa, pues permanece en la esencia y en el color de tus ojos.
Me encantan tus poemas. Abrazos

javi dijo...

Me gusta mucho la suavidad de este retrato. El poema muy bonito. Saludos

Tito dijo...

Helena, complimenti per questo ritratto, lo trovo incantevole per la soavità dei colori e la dolcezza dello sguardo. Ciao.

Virginia Palomeque dijo...

Muy suave y tierno esta mujer/niña que con su cálida mirada nos transmite paz y quietud. Muy bien logrado, felicitaciones!!!!
Un cariño
Virginia Palomeque

helena dijo...

Gracias, Javi
Sé que la acuarela lleva consigo un largo aprendizaje para llegar a dominarla, así que espero no desfallecer en el intento ni dejar que ella pueda conmigo.
Gracias por pasar por aquí. Saludos.

helena dijo...

Hola Tito, creo que la mirada en el retrato es la parte fundamental del mismo, y la acuarela le da ese toque de suavidad y dulzura que lo complementa. Siento no poder contestarte en italiano. Un saludo

helena dijo...

Virginia, te agradezco tus palabras, y que sientas esa paz y quietud al mirar este retrato, como yo también la siento. Saludos

Jane dijo...

Dolcissimo ed incantevole.Complimenti!