...Sacudo la tristeza que espolvorea mis sábanas
de rabia y de alfileres.
Precinto con silencio la derrota.
No me rindo. No entrego.
Simplemente, abandono.
Me oculto en el olvido como en un hondo aljibe
al margen de la estrella, el jazmín y la lágrima.
(Ana Rosetti)


