31 may. 2011

Si el amor es un mar


Me atraviesa el corazón de lado a lado
Este rayo traidor con tanta furia
Que se funden los plomos y resbalan
de polvo entre mis dedos.
Me barre mi cerebro en un segundo
Un furioso tornado que derriba
a su paso lo que encuentra
Dejándome un paisaje de desierto.
Y un agujero negro me recorre
El cuerpo entero sin dejar resquicios
Y por los bordes de la herida sangra.
Y lo he sentido tanto y tan intenso
Que el dolor no me duele ni me quema
Yo relleno con ello mis costuras.
Y entonces los latidos se presentan
Y llaman a la puerta de mi casa
Yo no esperaba a nadie pero abro
y es el mar quien me inunda la cabeza.
Dejaré que las olas se aproximen
Hasta donde naufrague en el delirio.
Porque he sentido tanto y tan intenso
Que quiero recordarlo hasta saciarme
De nuevo en el olvido.

Helena Castrillo