14 sept. 2011

Ruptura


Nos hemos bruscamente desprendido
y nos hemos quedado
con las manos vacías, como si una guirnalda
se nos hubiese ido de las manos;
con los ojos al suelo
como viendo un cristal hecho pedazos:
el cristal de la copa en que bebimos
un vino tierno y pálido...

Como si nos hubiéramos perdido,
nuestros brazos
se buscan en la sombra...¡Sin embargo,
ya no nos encontramos!

En la alcoba profunda
podríamos andar meses y años
en pos uno del otro,
sin hallarnos...

               Jaime Torres Bodet